En este blog hablaremos temas de marketing digital y redes sociales.
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El marketing (en inglés: Marketing) tiene diversas definiciones; según Philip Kotler (considerado padre del marketing)[1] es «el proceso social y administrativo por el cual los grupos e individuos satisfacen sus necesidades al crear e intercambiar bienes y servicios».[2] Sin embargo, hay otras definiciones; como la que afirma que el marketing es el arte o ciencia de satisfacer las necesidades de los clientes y obtener ganancias al mismo tiempo.
En español, marketing suele traducirse como mercadotecnia o mercadeo. Por otra parte, la palabra marketing está reconocida por el DRAE; [3] aunque se admite el uso del anglicismo, la RAE recomienda usar con preferencia la voz española mercadotecnia.
El marketing involucra estrategias de mercado, de ventas, estudio de mercado, posicionamiento de mercado, etc. Frecuentemente se confunde este término con el de publicidad, siendo ésta última sólo una herramienta de la mercadotecnia.
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El marketing tiene como objetivo principal favorecer el intercambio entre dos partes de modo que ambas resulten beneficiadas. Según Kotler, se entiende por intercambio «el acto de obtener un producto deseado de otra persona, ofreciéndole algo a cambio». Para que esto se produzca, es necesario que se den cinco condiciones:
Si por algún motivo, alguna de las partes implicadas en el intercambio no queda satisfecha, evitará que se repita de nuevo dicho intercambio.
Como disciplina de influencias científicas, el marketing es un conjunto de principios, metodologías y técnicas a través de las cuales se busca conquistar un mercado, colaborar en la obtención de los objetivos de la organización, y satisfacer las necesidades y deseos de los consumidores o clientes.
El marketing es la orientación con la que se gestiona el mercadeo o la comercialización dentro de una organización. Así mismo, busca fidelizar clientes, mediante herramientas y estrategias; posiciona en la mente del consumidor un producto, marca, etc. buscando ser la opción principal y llegar al usuario final; parte de las necesidades del cliente o consumidor, para diseñar, organizar, ejecutar y controlar la función comercializadora o mercadeo de la organización.
El vocablo marketing se refiere también a una función o área funcional de la organización: el área de marketing, área comercial, el departamento de marketing, etc. Otra forma de definir este concepto es considerar marketing todo aquello que una empresa puede hacer para ser percibida en el mercado (consumidores finales), con una visión de rentabilidad a corto y a largo plazo.
Una organización que quiere lograr que los consumidores tengan una visión y opinión positivas de ella y de sus productos, debe gestionar el propio producto, su precio, su relación con los clientes, con los proveedores y con sus propios empleados, la propia publicidad en diversos medios y soportes, la presencia en los medios de comunicación (relaciones públicas), etc. Todo eso es parte del marketing.
En una empresa, normalmente, el área comercial abarca el área de marketing y el de ventas para brindar satisfacción al cliente. Los conceptos de marketing, mercadotecnia, mercadeo y comercialización se utilizan como sinónimos. El término marketing es el que más se utiliza y el más extendido.
Marketing es el uso de un conjunto de herramientas encaminadas a la satisfacción del cliente mediante las cuales pretende diseñar el producto, establecer precios, elegir los canales de distribución y las técnicas de comunicación más adecuadas para presentar un producto que realmente satisfaga las necesidades de los clientes.
Estas herramientas son conocidas también como las Cuatro P’s del profesor Jerry McCarthy:[4] producto, precio, distribución (por el vocablo «place» en inglés, que también podría llamarse “plaza”) y comunicación (por el vocablo «promotion», en inglés) que incluye la publicidad, las relaciones públicas y la promoción.
Los esfuerzos de mercadotecnia de una empresa deben enfocarse a satisfacer las necesidades de estos cuatro grupos de gente. Sólo entonces se podrá decir que se tiene una buena estrategia de mercado.
El proceso de marketing consta de varias fases:
La dirección marca las pautas de actuación. Antes de producir un artículo u ofrecer algún servicio, la dirección debe analizar las oportunidades que ofrece el mercado; es decir, cuáles de los consumidores a los que se quiere atender (mercado meta), qué capacidad de compra tendrían a la hora de adquirir el producto o servicio, y si éste responde a sus necesidades. Además, también tienen que detectar cuáles son sus posibles competidores, qué productos están ofreciendo y cuál es su política de mercadeo, cuales son los productos sustitutos y complementarios ofrecidos en el mercado, las noticias y probabilidades respecto al ingreso de nuevos competidores y los posibles proveedores. También deben realizar un análisis interno de la empresa para determinar si realmente está en condiciones de llevar a cabo el proyecto (si dispone de personal suficiente y calificado, si posee los recursos necesarios, etc.). Por último se debe analizar qué política de distribución es la más adecuada para que el producto o servicio llegue al consumidor. Con todos los datos, la empresa realiza un diagnóstico. Si éste es positivo, se fijan los objetivos y se marcan las directrices para alcanzarlos, determina a qué clientes se quiere dirigir y qué clase de producto quiere.
El marketing es la estrategia que hace uso de la psicología humana de la demanda[cita requerida], que de esta forma representa un conjunto de normas a tener en cuenta para hacer crecer una empresa. La clave está en saber cómo, dónde y cuándo presentar el producto u ofrecer el servicio. La publicidad es una aspecto muy importante, pero sin un plan de marketing esta sería insulsa y poco atractiva al público, lo cual significaría un gasto más para la empresa. La mercadotecnia es un factor imprescindible en los negocios y muchas veces de ella depende si la empresa triunfa o no, por lo que es un aspecto que ningún empresario debe olvidar.
En el caso ideal, el marketing se vuelve una filosofía de negocios de forma que en la organización todas las áreas (y no sólo la de marketing) son conscientes de que deben responder a las auténticas necesidades de los clientes y consumidores. Es toda la empresa o entidad la que debe actuar de acuerdo con este principio, desde la telefonista o recepcionista, hasta los contables, secretarias y demás empleados. Es así como los clientes recibirán el trato que esperan, por lo cual confiarán en esa organización también en cuanto a sus productos o servicios.
El mix comercial original (4P’s) fue desarrollado para la comercialización de productos. Sin embargo con el desarrollo del marketing para otras áreas (especialmente por la importancia del sector servicios), este mix original ha sido cuestionado, y han aparecido variaciones del mismo.
En el marketing de servicios, al mix original se le han agregado 3P’s nuevas[cita requerida]:
Finalmente, se le asigna al departamento correspondiente la ejecución de las acciones planeadas y se fijan los medios para llevarlas a cabo, así como los procedimientos y las técnicas que se utilizarán. Igualmente deben crearse mecanismos que permitan evaluar los resultados del plan establecido y determinar cuan efectivo ha sido.
Supone establecer aquellos mecanismos de retroalimentación y evaluación con los que comprobar el grado de cumplimiento de los objetivos y establecer las correcciones que correspondan. Algunos de los controles son:
En la historia y en el contexto del comercio han surgido diferentes orientaciones o enfoques para hacer negocios. Estos enfoques aún están presentes en algunas industrias y mercados, aunque en la actualidad el marketing está cada vez más orientado al mercado y al cliente.
Después de un marketing orientado al mercado, algunos autores se decantan por la orientación al marketing social, mientras que otros autores indican un cambio paradigmático, surgiendo otras orientaciones como por ejemplo: marketing relacional (Alet, Barroso y Martin), marketing 1×1 (Rogers,y Peppers), warketing (), marketing holístico (Kotler), entre otras.
Muchas veces no tenemos en cuenta ciertas diferencias entre marketing tradicional (o antiguo, al menos para la web) y marketing digital, y usamos la web como si fuese un canal (que no lo es!). A modo de resumen, he seleccionado algunas diferencias entre ambos.
Anteriormente se contaba una historia o mensaje, desde la empresa hacia los clientes o posibles clientes. Esto es, mensajes unidireccionales. Actualmente, es necesario crear diálogo con los clientes o posibles clientes, crear confianza, transparencia y credibilidad.
Antes, ser renombrado, era lo mejor que le podía pasar a una marca. Ahora, no se acota sólo a eso, sino que el valor de una marca está determinado por los clientes o posibles clientes. Está satisfecho? Me recomendarían? Escribirian en sus blogs, redes sociales y comentarían acerca de los aspectos positivos de un producto o servicio?
Mientras que anteriormente segmentabamos por edad, lugar geográfico, salario, costumbres, etc. Lo único que realmente da frutos en estos tiempos es segmentar por intereses. (Esto no quiere decir que los demás parámetros no funcionen, pero son menos efectivos.)
Volvemos al primer punto, anteriormente se basaba en mensajes tipo broadcast. Ahora es necesario fomentar el diálogo y la confianza entre la marca y los clientes. Puede ver el cambio de comunicación en el post anterior.
En el marketing tradicional, el contenido era generado por especialistas, ya sean contratados o no por la marca. En marketing digital, hay una mezcla de contenidos, algunos generados por especialistas (también pueden ser clientes con conocimiento del tema) y otros generados por los usuarios o audiencia.
Igual que en contenido, con la única diferencia que por lo general, sólo los usuarios que adquieren un producto o servicio tienen la habilidad de ofrecer un feedback o rankearlo.
Anteriormente, al emitirse mensajes del tipo broadcast, uno podía llevar a cabo estrategias de comunicación al pie de la letra. Actualmente, la estrategia puede ir variando (es necesario tener planes alternativos) dependiendo del feedback de los clientes.
En marketing tradicional el contenido se encontraba a través de canales y estaba categorizado según tipos de anuncios, horarios, etc. En marketing digital, el contenido es encontrable a través de keywords o palabras claves que los usuarios utilizarán en los buscadores. El usuario quiere acceder al contenido cuando y donde lo desee.
Anteriormente se usaba, aunque también se sigue usando aún, el CPM que significa costo por miles. Es decir, una campaña que tuviese un CPM de u$s 40 y llegara a 10.000 usuarios tendría un coste de u$s 400. Actualmente, se está dejando de lado ese concepto para entrar en lo que realmente buscamos, el retorno de la inversión, o ROI. Es decir, vamos a invertir en marketing basándonos en los futuros ingresos que una campaña o conjunto de campañas nos dejaría.
Si bien hay muchas más diferencias entre el marketing tradicional y el marketing digital, estas son las que deberían regir toda campaña. Escribiremos más acerca de estas diferencias y las detallaremos en un futuro.
Cabe aclarar que el primer punto no es casualidad. Es necesario cambiar la mentalidad y darle un vuelco social al marketing que realizamos, esto no significa que lo anterior no sirva, sino que tiene que ser utilizado y reutilizado bajo un nuevo paradigma.